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Aprende... no huyas por temor

A veces ocurre, que por fuerzas que desconocemos o motivos conocidos, las personas a las que amamos como padres, hermanos, amigos, parejas, etc. desaparecen de nuestras vidas de la noche a la mañana y casi siempre, sin poder evitarlo pensamos en lo que habremos hecho mal para que eso haya sucedido.
Aunque no siempre es por algo que hayamos hecho, mayormente no habremos hecho nada pero nos cuesta asimilar que simplemente se van. Nos sentimos abandonados, solos y pensamos en mil de nuestros defectos creyendo firmemente que ha sido por eso.
No es así, no lo es. Admito que desconozco muchos de los motivos por los cuales alguien decide irse, pero sí sé que casi nunca es por nosotros, sino por ellos mismos. Hay personas que no son capaces de reconocer que temen la cercanía, el compromiso y con ello, temen que otras personas lo tengan muy claro. Supongo que es porque se sienten inferiores o miedosos de no poder llegar a amar con la misma intensidad y se subestiman desde un principio obsesionándose con ello.
Hoy le pido a esas personas que no abandonen a quiénes les aman porque eso sólo hace más daño a los demás y les empieza a desaparecer ese Don para amar sin reservas a los que se les cruza en sus vidas. Y dejarles claro que no todo el mundo ama igual, lo demuestra de igual manera ni lo vive con la misma intensidad a la vez que la otra persona. No, no funciona así, no llega un día y se te enciende un chip en la cabeza y en el corazón. No. Se trata de cómo valoras tú a los demás, de cómo vives el momento junto a ellos y el poder que ejerzas sobre tus sentimientos.
No te presiones a ti mismo para amar a otras personas, ni te sientas culpable por no amar con la misma intensidad desde un inicio. Date tiempo, el amor es como un gran sauce, al principio sólo es una pequeña ramita que no se distingue de las malas hierbas pero con el tiempo se va haciendo más fuerte y grande, aumentando así sus posibilidades de sobrevivir en este mundo donde todos nacemos iguales pero que otros maduran antes o nunca llegan a madurar por mucho que crean que sí. El amor es como ese sauce que lucha por crecer sin cesar y que cuanto más crece más aprende y entre esas cosas, a amar profundamente. Dándole un valor único y exclusivo al amor. Por ello quizás, por su gran significado te cuesta más entregarlo que otras personas, o simplemente aún no has aprendido su auténtico significado. En ambos casos, no te agobies y sé feliz caminando día a día junto a esas personas que te aman, porque nadie mejor que ellos podrán lograr que consigas amar.
No te alejes... aprende a amar. Que no es lo mismo que te contentes con lo que tienes, porque no conoces nada más. Pero puedes aprender a amar... puedes aprender a querer o a pasear junto a aquellas personas que ya lo conocen o que, como tú, están aprendiendo. Porque, que te amen profundamente no significa que ya lo hayan aprendido, sino que lo sienten con menos dudas que tú en ese momento. Quizás mañana tú sientas más que esa persona o incluso, favorablemente, por igual.

Gabriel A. Rancel

Los Amigos

Hay personas en nuestras vidas que son irremplazables. Da igual de dónde sean, el tiempo que lleven a tu lado o los años que hace que no los ves.
Si cierto es que aquellos que son capaces de llegar al corazón con poco que haga, son los más recordados por aquellos a los que dejan atrás o les adelantan.
Mucha gente, dice que si un amigo es auténtico no se deja atrás o sigue su camino. Yo creo que no es del todo así. Aunque sí en parte. En el 2008 aprendí algo que sólo podría aprender a través de la experiencia: la amistad no se mide por el tiempo que se pasa juntos, sino por el valor que les damos a los sentimientos que creamos juntos. Como el más puro Amor.
Quizás me equivoque o tenga más teorías seguramente enlazables con esta, pero es lo básico por llamarlo de alguna manera. Una base, como una casa. Aquellos que empiezan por el tejado no se les viene encima como dicen, sino que les aguarece de la lluvia y la tormenta. Sin embargo, los pilares son fundamentales. No lo olvidemos, ni me malinterpretéis. Yo sólo digo, que no todo es blanco o negro. Y el gris como se sabe de sobra, tiene miles de matices.
Los Amigos son importantes sí. Pero los que permanecen en nuestro corazón para siempre son los únicos que mantendremos en el recuerdo eternamente, da igual lo que haya pasado, dan igual los enfados, los malos entendidos o la falta de comunicación y/o tiempo.
Son únicos.

Gabriel A. Rancel