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Hoy es importante.

Comenzando el año he tenido varias enseñanzas para aprender. He optado por memorizarlas y estudiarlas por separadom pero me he dado cuenta que todas ellas llevan al mismo punto. El siguiente párrafo narrará sólo la historia, la enseñanza... haz de buscarla tú.
Me he levantado y he visto la luz de un nuevo día entrando por mi ventana. Ayer, la oscuridad intentaba invadir mi alma tentándome a caer en un pozo sin fondo. Pero esta mañana, he visto la luz. Me he levantado, como cualquier otro día pero he notado un cambio muy grande en mí. A pesar de que me faltaba el aire, decidí continuar caminando, porque sino... ¿qué hacer? ¿rendirse? No. Eso jamás. Me he duchado, me he vestido y me he desayunado. Me he subido al coche como cada mañana y me he trasladado con el hasta uno de los puntos más relajantes que he hallado en mi tierra. Me he sentado en la orilla de la mar y he cerrado los ojos.
A mi lado, tras un rato allí tumbado, se sentó un señor mayor en una roca y me miró sin apartar la vista, muy fijamente. Me sentí un poco incómodo hasta que de pronto me sonrió y me dijo: "hola, buenos días" Mi sonrisa se amplió. "Buenos días, también a usted" Asintió. Tras una breve pausa de cortesía comenzó una charla muy agradable. Me habló del tiempo, de su experiencia, de su paso por la vida, ... Y cuando menos me lo esperaba se puso en pie y me dijo: "gracias" "¿Por qué?" Pregunté interesado. "Me has salvado del aburrimiento y ya me puedo ir a descansar, que es mi hora de la siesta" Rió. Miré el reloj y efectivamente, se había volado toda la mañana. Le miré sonriente y no me quedó más remedio que devolverle la sonrisa. "Entonces, gracias a usted también" "¿Por qué?" Me preguntó interesado. "Porque sino fuera por usted había sido sólo un día más y hoy, hoy he vivido un montón de experiencias nuevas que jamás olvidaré".
Nos estrechamos la mano, tocó su sombrero con un gesto de despedida muy antiguo y se marchó. Yo me quedé unos minutos más admirando la mar que se extendía ante mí con nuevos ojos, nuevas vivencias y mucho interés por descubrir qué me deparará la Vida.


Gabriel Rancel