.

.

Fundamentos de Vida. -Vol. 3-.

"Los caminos son como la vida, a veces cuando llueve mucho y se pasa poco tiempo manteniéndolos, se borran y dan paso al olvido. Somos todos quienes debemos cuidarlos para que no se pierdan. No importa que sea de forma individual o en conjunto, se trata de no caer en el olvido, de que no se borre, de que la soledad no los deforme".


Pues sí, tengo uno de esos días. Será la próxima vuelta al cole XD o que me hago cada día más viejo. Puede incluso que sea por la pérdida de aquellos a los que un día quise, no lo sé. Pero a veces pienso en las pequeñas cosas que nos ofrece la vida, las buenas, por supuesto. Dejando a un lado la irritabilidad de no poder hacer nada para desechar lo malo. Los días pasan, los meses, los años. Todos poco a poco vamos cambiando, para bien o para mal, y aún así sabiendo eso, nos sentimos como extraños dentro de nuestra propia piel. ¿Por qué? No tengo ni idea. Muchas personas a mí alrededor, con las que supuestamente puedo contar como personas de confianza, me han otorgado el privilegio de gozar de sus innumerables faltas de consideración así como de la aridez de su ironía. No echo en falta nada muchas veces, pero igualmente me obsequian con pequeños detalles, fragmentos de sus pensamientos que son hirientes.

Quitando a un lado ese tipo de personas, he hallado un reducido grupo con el cual me siento muy a gusto, soy yo mismo, respiro sin sentir taquicardias por el exceso de agonía y por supuesto, crecer como persona. Algo que es indispensable para todo ser humano.

¿He crecido? ¿He mejorado? ¿He empeorado? ¿Soy mejor o peor persona?
"Eso depende de quién lo mire, quién lo diga y sus razones". De ser así... miento descaradamente. Si algo he aprendido en mi corta experiencia en la vida, es que los demás NO dicen quiénes somos. Somos nosotros los que lo decidimos. No dependemos de los demás para ello. Siempre hay gente dispuesta a pisotear con tal de salir a flote porque en su interior sienten que no son nadie quizá. Ni idea... Pero somos nosotros mismos los que nos damos el valor, los que nos ponemos un precio, mínimo o excesivo, es indiferente. La cuestión es que seamos auto críticos y sepamos, o mejor dicho, sintamos que somos como somos porque hemos querido y porque nos hace sentir bien.

Gabriel Rancel