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RESEÑA: "La maga" de Trudi C.

Hoy os presento mi crítica de la novela de fantasía y best seller de la escritora australiana Trudi Canavan. Aviso que esta entrada puede contener pequeños spoilers.

LA MAGA  DE LA ESCRITORA TRUDI CANAVAN




Resumen:
La historia de La maga se desarrolla en el mismo mundo que las Crónicas del mago negro, pero siete siglos antes de los acontecimientos narrados en esa trilogía.
Las naciones fronterizas de Sachaka y Kyralia viven una paz bastante complicada. Si bien los magos son la casta dominante en ambas sociedades, en Sachaka predomina el esclavismo, que no existe en Kyralia.

En el pueblo kyraliano de Mandryn, situado en la frontera con Sachaka, la joven Tessia (la protagonista) ayuda a su padre, el sanador del pueblo, a pesar de que las mujeres no pueden ser sanadoras. Un intento de agresión por parte de un mago sachakano, le hace descubrir que posee poderes mágicos innatos. Tessia se ve obligada a convertirse en la aprendiz de lord Dakon, el mago que gobierna la provincia donde vive.
Mientras tanto, los rumores de una guerra inminente entre Sachaka y Kyralia, son cada vez más intensos y pronto los confirmará el ataque sobre el pueblo de Mandryn, que obligará a la protagonista a prepararse para la guerra.

Mi valoración personal:

Puntuación: 5 sobre 10.

Leí las Crónicas del mago negro porque este libro me había llamado la atención muchas veces en las librerías, así que decidí dedicarle parte de mi tiempo. Soy escritor de fantasía y me fascina la literatura, sobre todo la épica, de aventuras, magia y dragones. Los mundos creados por otros autores y autoras, son mi debilidad, por lo tanto, mis expectativas sobre esta trilogía eran muy altas al comprarla, lo cual ha debido ser el problema, ya que no me ha gustado mucho.
Como no aprendo, tomé la decisión de leer también el libro de La maga. ¿Por qué? Bueno, me lo había regalado una persona muy especial para mí y, en ocasiones, eso basta para leer a un autor o autora, aunque no te hayan fascinado sus obras anteriores.
Al leerla, tuve exactamente la misma sensación que con los tres primeros libros, por lo tanto, voy a reducir la reseña a concretar los fallos comunes que he visto en los cuatro títulos que he leído.


1. Si algo destaco en la forma de escribir que tiene Trudi, es la lentitud con la que se desarrollan sus historias. Hay un exceso de detalles que, a veces, hace que la lectura sea soporífera. 

Por otro lado, Canavan tiene algo especial que pocos logran hacer tan bien y es que, de repente, en el final del libro, mete una situación de intriga que te obliga a seguir leyendo para descubrir qué viene después. Es imposible escapar de sus finales. Deseas más, aunque el resto haya sido infumable. ¡Esta mujer es una experta en cliffhangers!
Ojo, eso, desde mi punto de vista, no la convierte precisamente en buena escritora. Si se trata de literatura juvenil, creo que debe existir entre las páginas mucha más acción, mucha más emoción, más deseos de continuar leyendo esa historia página a página.
No me parece que a mucha gente le encante leer tres o cuatro hojas seguidas sobre cómo se cose una herida, de qué color es una habitación, o acerca de las intrigas de unos personajes que se pasean por ahí sin nada mejor que hacer, sin que tengan relevancia en la historia (al menos, no demasiada).

2. El machismo escondido entre páginas. Puedo comprender que en el mundo que ha creado esta escritora, el exceso de personjes masculinos en cargos de poder sea la representación del mundo real. Parece que sólo importe lo que hacen o deshacen los hombres, dejando a las mujeres siempre en segundo plano.
Me cansé de leer La maga porque era una frase tras otra, en algunas ocasiones repetitivas, sobre lo irrelevantes que son las mujeres en ciertos aspectos de la historia.
Puede ser que lo que pretendiera la autora fuese, de algún modo, denunciar lo injusto que es para una mujer vivir en un mundo como ese. Pero, ¡por favor! Es fantasía, ¡olvidemos el mundo real! No hagamos que los jóvenes se acostumbren a leer, ni normalicen, ese tipo de trato tan inadecuado entre hombres y mujeres.
Además, ¿de qué me sirve que la autora elija tener chicas como protagonistas fuertes e independientes, si todo el tiempo son víctimas de quienes les rodean? Yo estaba muy contento por tener por fin protagonistas que no fueran nada convencionales, hasta que continué leyendo.

Tessia (en La maga), al igual que Sonea (en Las Crónicas del mago negro), deben demostrar una y otra vez que son dignas de ser quienes son y de llegar a donde llegan. Sonea, por ejemplo, pasa gran parte del segundo libro sufriendo bullying por parte de sus compañeros del colegio de magia, por ser lista, por ser de clase baja pero, sobre todo, por ser buena estudiante y una chica cuyo pensamiento es distinto al resto.
Asimismo, Tessia no hace más que recibir mensajes de todas las personas que le rodean diciéndole que, por ser mujer, hay ciertas cosas que no puede hacer. ¿Cosas que no puede hacer por ser mujer? ¿En serio?
Ambas protagonistas intentan superar todas las barreras que les ponen. Quizá por esa razón les cogiera cariño poco a poco, pero eso no es suficiente. Son mujeres, son fuertes, son inteligentes, no tienen que demostrar nada. Sólo tienen que vivir su aventura, punto.

Para finalizar esta reseña en la que, de verdad, hubiera querido que fuera de otra manera, sólo me queda hacer un par de comentarios positivos, tal vez más esperanzadores para la obra y es que la autora tiene una gran perspectiva a la hora de crear personajes.
Tiene malos, muy malos, que tienen motivos para ser así y lo cuenta. Malos, no tan malos, que depende de cómo actúen te caen bien o mal, o buenos, muy buenos, que de repente no lo son tanto.
Los matices y los cambios que sufren los personajes están muy bien hilados y explicados, eso me encanta, ¡punto para Trudi!
Es más, la forma que tiene de dividir los capítulos, así como las diversas historias dentro de cada libro, me han gustado también.
He de admitir que he aprendido mucho de Trudi, pese a la decepción. Me ha dado pistas acerca de cómo no quiero que sean mis libros en cuanto a temas machistas, qué trucos narrativos tengo que evitar o de cuáles no debo abusar. También he aprendido que la magia necesita reglas, que no se convierta en algo ilógico dentro de la historia. Eso me parece importante y me viene muy bien.

Aquí acaba esta reseña. Espero que el próximo libro que caiga entre mis manos este verano sea más impresionante. Gracias por estar aquí conmigo un día más.

Gabriel A. Rancel

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